La LLA intensificó el debate, pero Uruguay ganó la imagen

En una jornada marcada por el nerviosismo del Gobierno, el oficialismo intentó agilizar el tratamiento del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. La urgencia se debía a que Uruguay estaba avanzando en paralelo con su ratificación, y al final fue ese país el que se llevó el impacto simbólico de la situación. A pesar de eso, la promulgación del acuerdo se convirtió en un pequeño consuelo para la administración.

La figura central de la sesión fue Patricia Bullrich, quien intentó reducir el tiempo de los discursos y acelerar la votación. Desde los palcos, el canciller Pablo Quirno estaba atento al desarrollo de los eventos, esperando un desenlace favorable.

El apuro de la Casa Rosada por ser el primer país en ratificar este acuerdo quedó en evidencia. Mientras Bullrich recorría las bancas, pidiendo que los discursos se simplificaran o se presentaran por escrito, en Uruguay la Cámara de Representantes ya estaba cerca de la ratificación.

En un intento por ayudar al oficialismo, el radical Maximiliano Abad propuso votar antes de completar la lista de oradores, buscando generar el efecto simbólico que deseaba el presidente Javier Milei. Sin embargo, esta propuesta fue rápidamente rechazada por Mayans, quien expresó que había una “violación flagrante” del sistema y que no lo aceptarían.

El clima tenso continuó cuando Bartolomé Abdala, quien presidía la sesión, recibió más críticas por parte de Mayans y Anabel Fernández Sagasti. La discusión se volvía más intensa, y ya dentro del Gobierno se comenzaron a aceptar las malas noticias con resignación. Pocos minutos después, la Cancillería uruguaya anunció en redes sociales que había ratificado el acuerdo.

Esta situación también reflejó la urgencia que tenía el Gobierno al modificar la agenda parlamentaria. Se había previsto debatir el acuerdo el viernes, pero se adelantó al jueves al darse cuenta del cronograma uruguayo.

“Primer país en promulgar el acuerdo”: el consuelo del Gobierno

A pesar de este revés político, el oficialismo trató de relativizar las cosas. Pasada la tarde, Quirno confirmó que Milei había firmado el decreto para promulgar la ley. Dijo que “esta promulgación permite a la Comisión Europea aprobar la aplicación provisoria del Acuerdo Mercosur-Unión Europea”.

Después de la ratificación, que se dio con 69 votos a favor, tres en contra y ninguna abstención, Abdala se apuró en los trámites administrativos para trasladar el texto al Poder Ejecutivo. Ahora, la dinámica se centra en enviarlo primero a Paraguay, que está asumiendo la presidencia pro tempore del Mercosur.

Sin embargo, en las redes sociales y en el plano simbólico, el Gobierno no logró imponer su relato, ya que la cuenta oficial del Mercosur dio la victoria a Uruguay.

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